Tu queja, seguida como un paquete: de recibida a resuelta
La ciudadanía envía una queja o sugerencia desde un formulario web — sin app, sin cuenta — y la sigue con un código de referencia y un correo en cada cambio de estado. El ayuntamiento puede demostrarlo todo.
La experiencia de seguimiento que ninguna app de incidencias ofrece
- Recibida
- Validada
- Asignada
- En curso
- Resuelta
Cada paso escribe un registro de auditoría y envía un correo al ciudadano. Automáticamente. Siempre.
Diseñado contra lo que la gente odia de estas herramientas
«Pongo una incidencia y nunca recibo respuesta»
Imposible por diseño: cada cambio de estado envía un correo, y cerrar o desestimar exige una respuesta visible para el ciudadano.
Avisos «en proceso» para siempre, o borrados sin explicación
Recordatorios automáticos de tickets parados y trazabilidad completa: quién, cuándo y por qué, en cada paso.
Descárgate la app, regístrate, rellena todos tus datos
Un formulario web con el correo como único dato obligatorio. Incluso se puede enviar de forma anónima.
Cerrado como «resuelto» con la calle aún rota
El correo de resolución lleva un enlace de un clic: «esto no está resuelto» — y el ticket se reabre.
Cero datos: la herramienta como escaparate político
Tiempos de primera respuesta y de resolución por departamento: internos primero, publicables cuando son buenos.
Tres personas, tres victorias
Para la ciudadanía
Código de referencia, página de estado y correo en cada movimiento. La queja deja de ser un correo al vacío — y la abuela sabe usarlo.
Para la alcaldía
Ninguna queja perdida y pruebas para demostrarlo: estadísticas de respuesta por departamento, la evidencia del «gobierno que responde».
Para la OAC y los técnicos
Una sola cola con moderación y derivación por departamentos, en lugar de un buzón compartido, capturas de WhatsApp y encargos de pasillo.
Desde 1.500 €/año (IVA no incluido) — por debajo del umbral de contrato menor.
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